La desecación de la Laguna durante la Dictadura franquista

APROBACIÓN DE LA R.O DE 1956

En 1956 el Instituto nacional de Colonización tomó la iniciativa de llevar a cabo, por fin, el proyecto que tantas veces había fracasado. Es por ello que en 1956 el Régimen Franquista promulgó, amparada en la ley Cambo, una ley que declaraba de “alto interés nacional” las obras de desecación y saneamiento, así como, su posterior concentración parcelaria.

En la R.O se menciona la incapacidad de los diversos concesionarios, que intentaron llevar a cabo el proyecto desde el año 1868. La orden recalca la necesidad de no desistir en su resolución ya que se necesita de esas tierras para elevar la producción y el nivel de vida del campo.

Los argumentos que se aportaban para justificar esta desecación eran los mismos que se aportaron durante el anterior siglo. Por una parte la obtención de nuevas tierras de labor, y por otra la eliminación de un foco insalubridad. Argumento que Serafín Gonzalez rebate En el libro “A memoria asolagada”, rescatando las palabras de el médico titular de Xinzo en 1870:

“”Existía antes de terminarse la desecación de la Laguna de Antela el paludismo y las fiebres tifoideas y parafíticas (…) Yo tuve hace 15 años un caso en un pueblo de 46 vecinos, 84 casos de fiebre tifoidea y aún no teníamos la cloromicetina (…) la causa era la fuente del pueblo” Por lo tanto el autor concluye que los culpables de esos males era la cruda realidad y el aislamiento que sufría                    la Limia, no la Laguna de Antela.

En los artículos de la R.O se establecen las distintas fases en las que se va a llevar a cabo el proyecto:

  • En el artículo 2 se establece que en el plazo de dos meses las direcciones de generales de obras hidráulicas y colonización deberán elaborar un propuesta de delimitación de los terrenos a desecar, en donde han de estar incluidos los terrenos incultos y pantanosos y los terrenos que tras haber sufrido alguna obra de desecación estaban dedicados al cultivo. En el artículo 3 se estipula que los propietarios de estos terrenos que puedan verse afectados cuentan con un plazo de 30 días para hacer una reclamación.
  • En el artículo 4 se establece que una vez recibidas las anteriores actuaciones, el Consejo de Ministros debe fijar la delimitación definitiva de la superficie de los terrenos a desecar, que pasaran a ser posesión del Estado según el artículo 5. El artículo 6 recoge que si alguna propiedad situada en dicha superficie perteneciera por derecho a una persona, el instituto nacional de colonización establecerá una indemnización correspondiente al valor de dicha propiedad.
  • En el artículo 8 se hace referencia a la redacción por parte del Instituto Nacional de colonización del Plan General de colonización de la superficie delimitada y se establece una enumeración de las obras que se han de llevar a cabo.
  • En el artículo 9 se estipula la creación de una comisión técnica mixta que establecerá el plazo para elaborar “el Plan Coordinado de Obras necesarias para el saneamiento y colonización de la superficie delimitada que incluyen:
  • Las características constructivas de las distintas obras.
  • La determinación de las que corresponda construir a los servicios hidráulicos del Ministerio de Obras Públicas y al instituto nacional de colonización.
  • El orden y el ritmo al que deberán ajustarse los proyectos y ejecución de las obras.

  FASES DE LA OBRA

El Instituto Nacional de Colonización encargó el proyecto a Francisco Zapata Tejedor.

“En junio de 1957 recibí el encargo de estudiar y redactar el referido proyecto por el Jefe de Estudios y Proyectos del Instituto Nacional de Colonización, con un plazo de dos meses…” A través de las palabras del propio ingeniero, se conoce la premura con la que le encargaron la realización de las obras. Un plazo de dos meses es sin duda un tiempo muy escaso para plantear un proyecto de una obra de semejante magnitud, y el propio Zapata Tejedor específica quiso hacer constar en su artículo que actuaron apremiados por el tiempo.

En su artículo Tejedor hace referencia a los intentos previos de desecación que sufrió la laguna, y considera que a partir del siglo XIX los habitantes ya no estaban interesados en la exportación de sanguijuelas sino en poder explotar las tierras que permanecían anegadas por la laguna. (El autor habla en su artículo del negocio que existía en el siglo XVIII de exportación de sanguijuelas. Menciona un artículo del diario ABC, escrito por García Bayón en el que habla del interés de los franceses por estas sanguijelas, a las que usaban para realizar sangrías.)

 

La obra se dividió en 3 fases:

1. La primera fase en la que se llevarían a cabo las obras de saneamiento y desecación. Lo más importante en esta parte fue la creación de un canal que contaba con dos ramales en la cabecera de la laguna y que se utilizaban para drenar el espacio inundado. Para que se pudiera realizar la evacuación del agua drenada por el canal, éste se conectó en su terminación con el emisario de la Laguna , al cual se le aumento el cauce en 17 metros de anchura debido a que su estrechez impedía la circulación del agua. A su vez este canal emisario se entroncaba con el Río Limia, al que también se le confirió durante un tramo de 5 km de una sección de 34 metros de anchura para poder evacuar todo el caudal de agua.

 

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2.La segunda fase consistía en la construcción de un sistema de regadío para hacer llegar el agua a las tierras que quedaron desecadas. Los autores del artículo “La desecación de la Laguna de Antela” consideran que esta segunda fase fue un fracaso y que supuso un sobrecoste.

“Las infraestructuras de desecación pronto evidenciaron deficiencias técnicas cuya resolución implicó un desorbitado sobrecoste de las obras, de modo que la inversión final superó con creces las previsiones iniciales y no quedaban fondos para acometer la segunda fase del Plan. No obstante, un grupo de propietarios integrado en la Comunidad de Regantes de la Zona de Antela instaló varias estaciones de bombeo a lo largo de los canales de drenaje de la laguna para llevar agua a presión a un pequeño sector de 600 hectáreas dentro del área desecada, que se riega por aspersión.”

3.La tercera fase consistía en la colonización de los terrenos desecados que habrían de ser acondicionados y parcelados para su puesta en cultivo.

Consultando la prensa de la época , en este caso un breve artículo del periódico La Vanguardia, podemos saber que las obras comenzaron en el año 1958. También se explica brevemente las fases del proyecto.

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También a través de la búsqueda en la prensa de noticias relacionadas con la desecación nos damos cuenta de cómo en aquellos años esta obra se consideraba un proyecto necesario, en el artículo anterior extraído de La Vanguardia, vemos como ya en 1954 antes de la aprobación de la R.O para llevar a cabo la desecación, se considera que la obra de desecación sería una cosa espléndida que se estaba demorando demasiado .lagoadeantela

El anterior artículo de 1958, explica como la gente de Xinzo de Limia quería expresar la enorme gratitud que sentía hacia Franco por haber comenzado las obras de desecación de la Laguna.

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